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martes, 18 de septiembre de 2012

Los inicios del cine: Blanco y negro




El cine como vástago de la fotografía, nació a blanco y negro. Su punto de partida coincidió con el desarrollo tecnológico de ésta y de ahí en adelante todos sus avances pasarían primero por la fotografía. Sin embargo, una buena parte de estos serían motivados por el cine y se darían de forma simultánea.
Cuando el cine dio oficialmente los primeros pasos a partir de 1895, la fotografía apenas estaba haciendo sus experimentos en el color, pero por lo pronto haría uso de todos los recursos a nivel narrativo y estético que se podían efectuar para producir las imágenes en blanco y negro; además se dio a la tarea de desarrollar primero el lenguaje narrativo, que si bien ya estaba dado desde la literatura, el mundo de las imágenes suponía nuevas formas de contar.
"Viaje a la luna" - George Mèliés (1902).
Así, el cine comenzó a desarrollarse a partir del género documental y de la puesta en escena teatral, con la única diferencia de que era filmada. Ya luego empezaron a experimentar a través del montaje y tuvieron la posibilidad de crear ilusiones; era una forma muy primaria de lo que se conoce ahora como efectos especiales y sus mayores exponentes fueron Chomón y Méliès.
Con el uso, la práctica, la experimentación y la obsesión de los primeros cineastas despertada por la novedad y la gloria de haber logrado por fin retratar imágenes en movimiento, se fue descubriendo por fin que el movimiento desde la cámara y los diferentes planos y encuadres daban nuevas posibilidades narrativas, revolucionarias para la época, y con ello la necesidad de crear y recrear espacios tridimiensionales, apartándose un poco así del teatro para por fin diferenciarse.
David Griffith, a propósito, es considerado el cineasta que verdaderamente dio origen a este lenguaje cinematográfico, que se fue desarrollando cada vez más con el tiempo; aún hoy se siguen creando nuevas formas de narración gracias al advenimiento de nuevas tecnologías, aunque no de manera tan revolucionaria como en los inicios, pues el cine en este primer decalustro, tuvo un desarrollo muy acelerado tanto a nivel narrativo como técnico.
A nivel narrativo se van perfilando poco a poco los géneros cinematográficos, a través de las llamadas convenciones de género que luego se transformarían en géneros cinematográficos que, como manifestación artística, el cine fue creando, inspirado en las diferentes bellas artes (pintura, literatura, teatro) y las principales corrientes, de las cuales tuvieron más relevancia y recordación las vanguardistas: el expresionismo y surrealismo, y propia del cine el cine expresionista alemán, además se fueron creando y moviendo algunas manifestaciones para la primera mitad del siglo que parten del llamado ‘Cine ojo’ hasta el ‘Free cinema’. Así pues se fueron mezclando, creando e inspirando los grandes géneros cinematográficos vigentes hasta hoy.
Lo anterior para decir que el blanco y negro debía entonces por lo pronto responder a las necesidades de dichos géneros, como complemento esencial  del trabajo de la dirección de arte y además para soportar los temas y la puesta en escena como elementos constitutivos del género.
"Nosferatu" - Cine expresionista alemán (Murnau 1922)
Para ello el uso de la iluminación era más que trascendental pues en ésa época la fotografía sólo capturaba luces y sombras por lo tanto había que explotarlas de la manera adecuada, propicia para cada género y tratando de otorgarle la mayor expresividad posible para provocar al espectador las sensaciones pretendidas y dándole un tratamiento adecuado a la imagen desde la saturación, el brillo y especialmente el contraste, apuntándole (o no) a la mayor verosimilitud, si era necesario. Además fue adquiriendo con el tiempo una gran importancia la simbología de estos dos colores en todas sus tonalidades, los cuales, según la simbología del color, el blanco significa bondad, pureza y a veces vejez y debe usarse con prudencia pues irrita el subconsciente. El negro por su parte representa lo malvado, tenebroso, a veces la elegancia, el vacío y la ausencia. Ambos colores casi nunca se ven en su estado más puro y profundo en el cine, sino que utiliza toda la gama de grises dependiendo de la saturación del color real de los objetos y el contraste y luminancia ejercida. 
"El cielo sobre Berlín" - Wim Wenders.
Aún hoy se utilizan imágenes en blanco y negro como recurso narrativo y estético.
Lo blanco: Esta imagen en blanco y negro proporcionaba elegancia, misterio y los matices lúgubres que el  thriller y el cine expresionista alemán requerían. 
Lo negro: No aporta mucha verosimilitud, es plana y existen ciertas limitaciones desde la dirección de arte y la fotografía.

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